Agronomía y Cosecha de agua

cosecha hondurasEn pleno corredor seco de Centroamérica, donde el manejo eficiente del agua es un desafío para los agricultores hondureños, avanzan las actividades del proyecto Cosecha de Agua que cuenta con la asesoría técnica del FLAR y es ejecutado por la organización Global Communities, la Secretaría de Agricultura y Ganadería de Honduras (SAG) y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). 

 

En el marco de las actividades de este proyecto, financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés), Santiago Jaramillo, especialista del FLAR en cosecha de agua, en compañía de Roger Cáceres, consultor del CIAT, Mario Novoa de CHF (Cooperative Housing Foundation) y Mario Fuentes de Global Communities, realizaron una visita técnica en marzo que les permitió caracterizar sitios potenciales para la construcción de reservorios que beneficiarán a productores en los departamentos de La Paz, Valle y Choluteca en Honduras.

 

Además de la propuesta técnica para la implementación de la cosecha de agua, este proyecto incluye una evaluación de impacto que permitirá medir los beneficios de la cosecha de agua sobre los ingresos y la seguridad alimentaria de los productores hondureños.

 

Cosecha de agua con proyecciones a escala mundial

En 2013, a raíz de los resultados obtenidos por el FLAR en la construcción de reservorios del proyecto cosecha de agua en fincas piloto de pequeños productores en México y Nicaragua, el CIAT junto con Global Communities presentaron una propuesta a la USAID que se concentró en el escalamiento y la validación de esta tecnología como una alternativa para incrementar los rendimientos y la competitividad de los agricultores en Honduras.

 

Lo que le interesaba USAID era identificar proyectos de desarrollo que habían sido probados técnicamente y que tenían una viabilidad para ser escalados de forma masiva, como una solución a problemas que había en distintos países’’, expone Ricardo Labarta, coordinador del proyecto y economista del área de Análisis de Decisiones y Políticas del CIAT.

 

Labarta enfatiza en que el interés del proyecto es encontrar evidencias de que la cosecha de agua puede funcionar a gran escala y agrega que “la idea es aumentar el alcance, involucrar muchos agricultores con distintas características y luego medir rigurosamente si la implementación de un modelo de cosecha de agua conlleva al aumento de la productividad, y si a través de este aumento van a mejorar los ingresos y la seguridad alimentaria de los que producen, medir otros impactos y ver cómo se puede ir escalando’’.

 

Asimismo Labarta explica que, más allá de la experiencia en riego aportada por el FLAR y el CIAT, el manejo agronómico de los cultivos va a ser un componente importante pues “hay estudios que confirman que el mejoramiento en la irrigación debe ir acompañado de un manejo agronómico mejorado para que puedan observarse todos los beneficios, ya que bajo las condiciones de producción actual, el impacto no va a ser muy alto”.

 

Así va la caracterización de sitios potenciales

En 2015 el equipo técnico del proyecto identificó 33 sitios potenciales para la cosecha de agua. Durante la reciente visita a Honduras, se realizaron los levantamientos topográficos de siete sitios potenciales ubicados en los municipios de Namasigüe (Choluteca), Nacaome (Valle) y San Antonio del Norte (La Paz); asimismo, se identificaron nuevos sitios, al tiempo que se sostuvieron reuniones con productores y representantes de  organizaciones que han demostrado gran interés en participar en el proyecto.

 

La presencia del equipo técnico del proyecto en Honduras alimenta este interés entre la comunidad. “Los productores ya se están apropiando del proyecto y se fijan en las condiciones físicas necesarias para el establecimiento de obras para cosecha de agua”, afirma Roger Cáceres, consultor del CIAT.

 

Entre los beneficiarios se encuentran pequeños productores dedicados a la ganadería y la siembra de maíz y hortalizas. Asimismo, organizaciones privadas como la Fundación Agrolíbano se están sumando a esta iniciativa contribuyendo con la construcción de los reservorios piloto. “En los próximos seis meses y hasta que empiecen las lluvias, todas las labores se enfocarán en el reconocimiento de sitios donde se harán levantamientos topográficos y diseños, que permitirán determinar la idoneidad de los escenarios para cosecha de agua”, puntualiza Santiago Jaramillo, especialista del FLAR, sobre los próximos pasos en la ejecución del proyecto.

 

Visita la galería de fotos tomadas por Santiago Jaramillo durante su visita a Honduras.

 

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