InstitucionalesMejoramiento Genético

Fuente: Momarandu.com 

11/03/16 – La Estación Experimental Agropecuaria del INTA Corrientes, recibió el pasado 8 de marzo, al nuevo fitomejorador del Fondo Latinoamericano para Arroz de Riego (FLAR), para la Zona Templada, Dr. Yamid Sanabria y al Consultor para Latinoamérica, James Gibbons.

 

El Ing. Alfredo Marín, jefe del grupo de Agricultura Extensiva, con énfasis en arroz, del INTA EEA Corrientes, comentó que hace dos años, el Comité Administrativo del FLAR decidió instalar una subsede en el cono sur. Actualmente dicha sede funciona en el Instituto de Investigación Agropecuaria (INIA) en la localidad de Treinta y Tres, República del Uruguay, siendo su Coordinador, Yamid Sanabria.

 

La delegación del FLAR apunta a fortalecer el trabajo de mejoramiento, afianzar el intercambio de información, mantener el vínculo con los países miembros y llevar un mejor control del material genético.

 

La presencia de los especialistas extranjeros en Corrientes, tuvo por objetivo conocer la zona, interactuar con los técnicos del INTA y otras organizaciones e intercambiar ideas con los demás socios de la región.

 

Apuntar a la calidad

Sanabria se refirió al Programa de mejoramiento del FLAR para la Zona Templada y dijo que se realizan ensayos de mejoramiento en 22 sitios del Cono Sur, distribuidos entre Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. Existe un alto potencial de rendimiento, “tenemos buenos materiales, pero somos conscientes que debemos mejorar”. El objetivo es superar el techo actual de 12 toneladas por hectárea, para ello se trabaja y se avanza en nuevos materiales con adaptación al frío.

 

“En Argentina hay una visión más amplia de los ciclos y eso es bueno. De la misma manera que se trabaja en vaneo fisiológico y resistencia a otras enfermedades, se debe trabajar arduamente en la calidad del grano, adaptación y aumento de rendimientos. La idea es avanzar rápidamente en la obtención de datos sobre calidad de granos, aprovechando al máximo posible el tiempo”, dijo el nuevo Mejorador del FLAR para la zona templada.

 

En la actualidad existe mucho material genético nuevo, por lo cual la delegación del FLAR está planeando organizar un Taller de Selección de Material, para marzo de 2017, en la sede del INIA Treinta y Tres en Uruguay.

 

Los referentes del FLAR sugieren y proponen al INTA, colaborar conjuntamente y planear cruzamientos, teniendo en cuenta los objetivos específicos del Programa para la zona templada “tenemos que aumentar la diversidad y al mismo tiempo mantener la ganancia genética”, fue la conclusión indicada.

 

Por su parte el director Regional del INTA, Ing. Juan Sablich, comentó que el sector arrocero correntino es un ejemplo a imitar. La idea desde esta Regional, es avanzar en las gestiones necesarias para que el convenio continúe, además sugiere la necesidad de que la investigación esté más cerca de los productores, por ello le resulta sumamente interesante, llevar los ensayos a campos de productores como ya se está haciendo.

 

Otros factores que contribuyen al éxito de la producción arrocera en Corrientes, están relacionados a elementos organizativos y ambientales. Así por ejemplo, se destaca a Corrientes, como la principal productora de arroz del país, con 100.000 ha sembradas, con productores, altamente organizados en la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz (ACPA), que reciben permanentemente capacitaciones, con buenas relaciones interinstitucionales, trabajando en varios proyectos entre ACPA, INTA y el Gobierno de la provincia de Corrientes, cuentan con el Manual de Buenas Prácticas actualizado y con productores en vías de certificar su producción. También, se cuenta con una Guía para la Identificación de Plagas del Cultivo de Arroz. El territorio provincial presenta condiciones ecológicas favorables (clima – agua y suelo); con un potencial de 2 millones de ha aptas para este cultivo, lo que da idea del alentador crecimiento.

 

Marín destacó que las oportunidades para el sector arrocero se presentan promisorias e interesantes, “el mercado mundial está insatisfecho, se prevé un importante aumento de la demanda a nivel mundial en el mediano-largo plazo; el Instituto Internacional de Investigación del Arroz (IRRI), estima que para el año 2040 se necesitarán 112 millones de toneladas adicionales de arroz elaborado para abastecer al consumo humano. Si a este panorama, le agregamos los factores organizativos y ambientales que presenta el sector arrocero correntino, podría decirse que las expectativas son muy favorables. Para ello las instituciones debemos trabajar articuladamente en líneas de investigación que apunten a un salto en el rendimiento, mejorando las variedades y la calidad”.