COLOMBIA – TRAS COSECHA HISTÓRICA, LOS ARROCEROS BUSCAN MANTENER LA PRODUCCIÓN


Fuente: La República

14/02/2017 – El año pasado cerró con la mejor cosecha arrocera de la historia. Se produjeron 2.971.975 toneladas de Paddy Verde y se sembraron 570.802 hectáreas, cifras que permitieron que por primera vez Colombia sea autosuficiente en su abastecimiento de arroz. El 2017 llega con un gran reto, mantener la producción histórica, seguir haciendo competitivo al sector a través de la Adopción Masiva de Tecnología (Amtec) y enfrentar un posible incremento en las importaciones de arroz proveniente de países como Ecuador.

 

Rafael Hernández, gerente general de Fedearroz, considera que 2016 estuvo lleno de aspectos favorables para la producción. Hubo buenas condiciones climáticas, una tasa de cambio estable y una baja significativa en las importaciones. Con esta gran cosecha, parecería que hay buenas expectativas para 2017, sin embargo, para Hernández, esta bonanza arrocera trae consecuencias positivas y también negativas. 

 

Por un lado, el país ya no necesita importar arroz para suplir sus necesidades alimentarias. Pero si la producción continúa creciendo, aumentará la oferta del grano. Una condición desfavorable para los productores, ya que ante la acumulación de excedentes los precios del grano tienden a caer y los beneficiados son los molineros que compran más barato.

 

Henry Sanabria, agricultor del Casanare, aseguró que uno de los grandes inconvenientes que tienen los arroceros son las tablas de descuento que manejan los molineros. De esta forma, un kilo que puede ser comprado a $996, se llegó a pagar a $800, debido a la evaluación de calidad que se realiza al momento de comprar el grano. 

 

Por eso Fedearroz, ha buscado reducir los costos de producción y hacer más competitivo el arroz colombiano. Un compromiso que, según ellos, hicieron con el Gobierno para reducir las importaciones de arroz al país y poder competir en el mercado.   Por esta razón y también para hacerle frente al cambio climático, en 2017 seguirán impulsando Amtec. El objetivo es lograr que al final del año 64% de los productores ya estén cultivando con nuevas tecnologías y que en un plazo de tres años, la totalidad de los agricultores cuente con estos mejoramientos tecnológicos. 

 

La barrera según Hernández, sigue siendo el factor económico, ya que aunque la Federación ha dispuesto préstamos a largo plazo con tasas de interés menores al IPC, para que los arroceros puedan adquirir maquinaria de punta como niveladoras, rayos láser, GPS, sembradoras neumáticas de precisión y recolectoras, los costos pueden sobrepasar los $500 o los $600 millones. 

 

Otra de las preocupaciones sigue siendo el Incentivo al Almacenamiento, según Hernández, aún no se sabe si por temas presupuestales el Ministerio de Agricultura, no pueda cumplirle a los productores y a la industria. Como es bien sabido, la mayoría de los productores arroceros del país no cuentan con la infraestructura para almacenar, secar o incluso trillar sus excedentes de arroz, razón por la que estos incentivos son necesarios para que los productores puedan mantener la exitosa producción del año anterior. 

 

Fedearroz, no se ha quedado atrás y ya cuenta con dos plantas propias para el secado y almacenamiento del grano, ubicadas en Casanare y otra que beneficia a los productores del Cesar y La Guajira, además de otra en construcción para Puerto López. No es coincidencia que el departamento con mayor área sembrada y producida en el país haya sido Casanare con 27,6% de la producción nacional. Henry Sanabria explicó que su año fue exitoso gracias a esta iniciativa con la que ha podido vender el arroz seco y blanco, directamente a los almacenes de cadena.

 

Por eso, ante la sospecha de importaciones de arroz por parte del país ecuatoriano a Colombia, Hernández aseguró que “espera que el Gobierno no cometa el error de permitir el ingreso masivo de arroz, porque no se puede competir con mercados subsidiados de otros países.”

 

La opinión 

Rafael Hernández
Gerente general de Fedearroz
“Se espera mantener el área sembrada, no debe haber crecimiento hasta que el país no sea suficientemente competitivo”.