COLOMBIA – ARROCEROS SE REUNIRÁN PARA EVALUAR IMPACTO DE ESTE CULTIVO


Fuente: El Espectador

19/04/2017 – La directora del Instituto Humboldt, Brigitte Baptiste, anunció que se instalará una mesa con los productores de este cereal, el Departamento Nacional de Planeación y el sector ambiental para planificar la siembra del cultivo.

 

Una mesa de conversación será necesaria para resolver la tensión entre agricultores y ambientalistas. Brigitte Baptiste, directora del Instituto Humboldt, anunció que los productores arroceros, el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y el sector ambiental se reunirán para evaluar el impacto de los cultivos de arroz en las zonas inundables del Casanare.

 

“Tendremos la próxima semana una mesa de trabajo con Fedearroz y vamos a revisar todos los temas del uso del suelo en Casanare, la Orinoquía sobre la expansión agropecuaria en las zonas de inundaciones como en el Guaviare y otras”, le contó Baptiste a RCN Radio. Este encuentro, añadió, servirá para planificar el crecimiento de los cultivos y aprovechar la cultura agropecuaria de una manera responsable y sostenible.

 

El debate, que salió a la luz hace algunas semanas, se desató por la columna “¿Desiertos de arroz?” que Baptiste escribió para la revista Semana. En esta publicación, la directora del Humboldt mostraba su preocupación por el departamento del Casanare. Especialmente, por los municipios de Paz de Ariporo, Maní, Pore y San Luis de Palenque, donde el paisaje se transforma rápidamente.

 

“Las planicies inundables del departamento, uno de los sistemas de humedales más grandes del país, están siendo transformadas en extensos arrozales”, escribió en su columna. Para ella, programas como Colombia Siembra, del Ministerio de Agricultura, no parece estar dialogando con el Ministerio de Ambiente para producir de manera sostenible. En cambio, anotó, “es el avance sin control de los cultivos de arroz en modalidad extractivista, es decir, que arrasan humedales, bosques de galería, matas de monte y toda su biodiversidad”.

 

Pero para Juan Pablo Pineda, viceministro de Agricultura, la idea del programa es mejorar la capacidad productiva del país. “Sustituir importaciones y aumentar la capacidad exportadora de Colombia”, dijo Pineda a El Espectador en una entrevista.

 

La iniciativa de Colombia Siembra se remonta al 2015 cuando el Gobierno anunció que importaría cerca de 80.000 toneladas de arroz para alimentar al país. Pues el fenómeno de El Niño trajo consigo problemas de abastecimiento. Por eso, la meta para ese momento fue poder sembrar, para 2018, un millón de hectáreas nuevas de maíz, soya, cacao, frutales y arroz, entre otros cultivos.

 

Y efectivamente, un año y medio después de lanzado el proyecto, el Ministerio de Agricultura informó que el aumento de la superficie agrícola había sido de 232.303 hectáreas. Una noticia que fue recibida con bastante satisfacción entre los productores. Pero que no le sentó muy bien a los ambientalistas.

 

Una de ellas fue Sandra Vilardy, doctora en ecología y decana de la Facultad de Ciencias Básicas de la Universidad del Magdalena. Según le contó Vilardy a El Espectador en una publicación anterior, sistemas como el del Casanare o el Magdalena no se están beneficiando del pulso de inundación natural, sino que se están transformando con diques para generar piscinas que “afectan la conectividad hidrológica entre el río y los humedales, llenan las zonas de agroquímicos y erosionan los suelos hasta que se pierde su fertilidad, porque la materia orgánica se pierde”.

 

Ahora, los argumentos de ambos grupos se pondrán sobre la mesa para encontrar una salida a la producción sostenible en el país.